“Volver al pasado
“Empresario: Lo que sucede es que los trabajadores cada vez quieren ganar mas… Pte. J.D Perón: ¿¿Y usted no??” Fragmento de conversación entre un Empresario y Juan Domingo Perón.
📅 09/03/2026
✍️ Por Rodrigo David Spinetta
Mucho se escribió en los medios, se habló en charlas con amigos, pero siempre como una noticia más, como si lo que se fuere a reformar a establecer no tuviera implicancias en el común de la gente, como si el asalariado de la esquina no se viera afectado por una reforma a la ley de contrato de trabajo (sea a favor o en contra del mismo). Aquí radica el primer gen maligno del argentino: creer que nada de lo que se legisla lo va a afectar. Lo cierto es que, si lo afecta y mucho, lastima que cuando su percepción real llega ya es demasiado tarde, esta sancionada la ley, promulgado y felizmente vigente. Encabece este articulo con un fragmento de un dialogo que J. D Perón comentaba frente a los medios de comunicación de su época, de ese dialogo se desprende que pasados mas de 75 años de historia y alrededor de 50 de la sanción de la ley de contrato de trabajo -20744- (la que permitió codificar gran parte de las conquistas laborales producidas a través de sucesivos gobiernos en un único cuerpo normativo), las discusiones siguen siendo las mismas: un sector que quiere quedarse con mayor ganancia a costa del producido del trabajador (lo que Marx llamaba plusvalía) que aunque no lo reconozcan claramente existe. Lo cierto es que entre aplausos de propios y muchos ajenos disfrazados de tales, el Congreso de la Nación sanciono una ley que modifica en gran parte especialmente en áreas sensibles a la ley de contrato de trabajo. Resumiendo, en grandes líneas puede decirse que la nueva norma trata de darle preminencia a la libertad entre partes en estos contratos dejando de lado el principio protectorio del trabajador, puesto que parte de un equivoco central: para poder negociar se debe estar en igualdad de condiciones, y claramente los trabajadores nunca estarán en igualdad de condiciones. Nadie se sentaría a fijar su remuneración, su periodo de vacaciones, su jornada laboral (ahora extendida hasta 12 hs según necesidad del empleador y “por acuerdo”), su indemnización con un sueldo magro con clara necesidades mientras que detrás del mismo existirán miles de personas ansiosas por poder quedarse con ese puesto laboral. Entre las grandes reformas introducidas contra el trabajador están: la desaparición de la jornada limite de 12 hs, la indemnización completa por una tarifada y limitada, indemnización por despido paga por un fondo de despidos, pago de indemnización por despido en 12 cuotas y con un interés establecido que diluye el monto, la limitación del derecho de huelga, la “desaparición” de las horas extras, la baja de salario en caso de enfermedades fuera del ámbito laboral, la aplicación restrictiva de los convenios colectivos de trabajo por rama, la limitación del periodo de vacaciones quedando a merced del empleador (con la única excepción de 1 de cada tres años en verano), limitación y eliminación en parte de la consideración de antigüedad y como si fuera poco el cargo de costas judiciales al empleado y al profesional (si como si este fuera parte) en caso que solicitare un monto mayor al que correspondiere por ley. No cabe dudas que gran parte de esta legislación no solamente será judicializada ya que, en lugar de mejorar los derechos de los trabajadores, los restringe y vuelve a un pasado previo a las grandes conquistas sociales, sino declarada incostitucional. El hecho que exista mucha gente que no esta en el sistema formal no se soluciona destruyendo ese sistema precarizándolo para que otros ingresen a costa de quitarle buenas condiciones a los demás, sino que lo que debería hacerse es permitir que la economía industrial crezca y así generar mas puestos de trabajo. Entre los años 2003-2011 existió una generación de puestos de trabajo considerable y con la misma ley que ahora se reforma, es decir que el problema no está en la ley laboral. En definitiva, estimado trabajador formal, esta teniendo un claro regreso al pasado, a un pasado muy lejano que quizás conocieron sus abuelos o bisabuelos, uno donde Argentina era grande a fuerza de no existir una clase media con derechos (esa de los trabajadores como usted).
Dr. Jorge A. Germano Abogado.